Quantcast De vuelta y media: agosto 2009
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lunes, 31 de agosto de 2009

El cuento no ha cambiado tanto

En aquellos primeros cuentos de mi infancia, los castillos estaban rodeados por fosos que ayudaban a tener a raya a las visitas inoportunas.

Fuera, más allá de los muros de los castillos, imaginabamos indómitos desiertos, peligrosos bosques y múltiples personajes empeñados en complicarle la vida a quién tratase de acercarse.

Hoy el cuento no ha cambiado tanto. Más allá de los muros de la Europa Fortaleza sigue habiendo desiertos que resecan la esperanza y bosques plagados de alimañas y ogros subcontratados para controlar los excesos de ilusión.

Hoy sigue habiendo brujos, brujas, magos y hechiceras que, desde la política y los medios, transforman las palabras en mazas. Convierten lo claro en turbio y levantan muros invisibles más poderosos que aquellos de piedra.

No, el cuento no ha cambiado tanto. La Europa Fortaleza tiene hoy en el Mediterráneo y el Atlántico su particular foso.

Quién podía sospechar que diese para tanto.

United for Intercultural Action es una organización europea que, entre otras iniciativas, se ha empeñado en documentar la identidad de quienes han perdido la vida tratando de llegar a Europa. Su listado supera los 13.000 nombres.

Y no son todos. En 2006 se calculaba que solo se tenía constancia de una de cada tres muertes acontecidas en aguas del estrecho, o camino de Canarias. Y estos eran cálculos oficiales que quedan muy lejos de lo apuntado por algunas organizaciones.

Mientras de puertas para adentro la música sigue sonando en los salones del castillo.

El cuento no ha cambiado tanto...

Imagen (bajo Licencia CC): Bodiam Castle (Fozzeee)

jueves, 27 de agosto de 2009

La Esperanza aquí y la de allí

Nunca me paré a pensar en la "esperanza" como un valor. Nunca se me ocurrió verla como una de aquellas cualidades que consideramos están por encima del resto y anhelamos poseer.

Y creo que por ello me detuve y volví a leer la frase de Enhamed Mohamed, campeón paralímpico de natación, que recoge Juan Manuel Pardellas en la última entrada de su, siempre revelador, blog:
"estamos viviendo una falta de valores en muchos aspectos; uno para mí muy importante es la esperanza y poder ganarse la vida de la mejor manera posible"
La "solidaridad", el "compañerismo", la "perseverancia", la "tolerancia" o incluso la "ambición" forman parte de ese conjunto de siluetas, más o menos nítidas, que dibujan la línea de nuestro horizonte.

Se habla de educar en la tolerancia, de fomentar la "capacidad de trabajo" o potenciar la "comunicación", pero nada se dice de educar, fomentar o potenciar la esperanza

Aquí, en esta parte del mundo, la "esperanza" rara vez se aborda como uno más de los valores que anhela nuestra sociedad.

Quizá, aquí, la disponibilidad y el fácil acceso a los recursos básicos o las múltiples posibilidades de elección respecto al que y el como conseguir nuestros anhelos haya relegado, a la esperanza a un segundo plano. Tal vez aquí la "esperanza" a sido desplazada por el "optimismo", menos trascendental y más publicitario.

Y quizá, allí, en la otra parte del mundo, la falta de expectativas y la necesidad de confiar, pasando por encima de la experiencia inmediata, en un futuro mejor traiga a la esperanza a un primer plano. Allí la esperanza es una necesidad.

Enhamed Mohamed es de origen saharaui, un pueblo que ha hecho de la esperanza y el tesón una coraza contra el desinterés de la comunidad internacional y un baluarte en el que proteger cuanto de orgullo y dignidad hay en su mirada.

Nota: buscando una ilustración para esta entrada descubro que como eslogan para la campaña de Obama eligieron precisamente "esperanza". No cambio de opinión. Su "esperanza" simplemente era pasar página.

Imagen (bajo licencia CC):
it's superman (Dude Crush)

lunes, 24 de agosto de 2009

Ayudas (becas) para masters e inmigración

Siempre ha habido ciudadanos que son más ciudadanos que otros. Siempre hay momentos para sacudir la cabeza, abrir bien los ojos y volver a la realidad. En esta sociedad, publicitariamente aperturista, hay gestos que desnudan las apariencias y demuestran cuan cerrada en si misma puede llegar a ser.

La iniciativa del Gobierno para incentivar el reciclaje y la formación profesional de los parados universitarios mediante el acceso gratuito a los máster públicos ha dejado fuera a los y las titulados inmigrantes.

Sus títulos universitarios, una vez superado el engorroso trámite de la convalidación, han sido válidos para trabajar en España y colaborar a esa época de bonanza económica, pero, acabada la bonanza, sus pasaportes no lo son para beneficiarse de los "incentivos" que tanto sus impuestos como los nuestros han posibilitado.

La Ley de extranjería dice:
"Los extranjeros residentes tendrán derecho a la educación de naturaleza no obligatoria en las mismas condiciones que los españoles. En concreto, tendrán derecho a acceder a los niveles de educación y enseñanza no previstos en el apartado anterior y a la obtención de las titulaciones que correspondan a cada caso, y al acceso al sistema público de becas y ayudas."

Así que, Ley mediante, las personas extranjeras tienen derecho "en las mismas condiciones que los españoles" al "sistema público de becas y ayudas".

Pero no, en una época en la que las palabras son forzadas a prostituirse, no sorprende la explicación del Ministerio de Educación.
"No es un plan de becas sino una ayuda extraordinaria para incentivar la economía"

Deberían aclarase. En la web del Ministerio presentan esas ayudas como "Becas de matrícula en másteres oficiales para titulados en desempleo"

También deberían recordar que la Ley de extranjería entiende que, entre otros, son actos de discriminación

"Todos los que impongan ilegítimamente condiciones más gravosas que a los españoles o restrinjan o limiten el acceso al trabajo, a la vivienda, a la educación, a la formación profesional y a los servicios sociales y socioasistenciales, así como a cualquier otro derecho reconocido en la presente Ley Orgánica, al extranjero que se encuentre regularmente en España, sólo por su condición de tal o por pertenecer a una determinada raza, religión, etnia o nacionalidad."

En fin. Pueden retorcer las palabras hasta hacerlas desfallecer. Pueden diluir los significados hasta desdibujar sus límites. Pero no pueden esconder la intencionalidad de manipular los argumentos para ocultar que, como decíamos, siempre hay ciudadanos que los son mas y mejor que otros.

Imagen (bajo licencia CC): Desire of a next rhizome nirvãṇa . . (Jef Safi)