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lunes, 4 de febrero de 2008

Encuentro con el Otro

Ryszard Kapuscinski se interesó especialmente durante sus últimos años por el contacto intercultural. Muestra de ello son las conferencias que sobre ello pronunció durante los años 2003 a 2005 y que el pasado año aparecieron reunidas en un breve pero intenso volumen.

Identidad, prejuicios, globalización, nacionalismos, religión, migraciones, conflicto y dialogo. Fenómenos y conceptos que analizados desde el "encuentro con el Otro" encuentran un sentido y una estructura.

El contacto con el Otro (en mayúsculas) como amenaza o como oportunidad, se convierte, a ojos de Kapuscinski, en vehículo de comprensión de la sociedad actual y de los retos de un futuro inmediato.

"... al hombre siempre se le abrían tres posibilidades ante el encuentro con el Otro: podía elegir la guerra, aislarse tras una muralla o entablar un diálogo"

"Participar en el mundo intercultural exige madurez y fuerte sentido de identidad"

"¿En qué radica, sin embargo, la esencia del encuentro? en el diálogo. (...) Su finalidad no es otra que la comprensión mutua, la cual, a su vez, lleva a un acercamiento mutuo, dos cosas que se consiguen a través del conocimiento."

"Mi experiencia de convivir con Otros, muy remotos, durante largos años me ha enseñado que la buena disposición hacia otro ser humano es esa única base que puede hacer vibrar en él la cuerda de la humanidad."
Fuente: Im-pulso y el análisis que su autor hace en la Voz de Galicia y se recoge en Casa das Letras.

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Entre los temas que aborda, habla de la identidad:

"... por eso es tan importante la posesión de una identidad propia y definida, y la firme convicción de que esa identidad tiene fuerza, valor y madurez. Solo entonces puede el hombre encararse con otra cultura."

"... decimos del mundo de hoy que es multiétnico y multicultural no porque haya aumentado con respecto al pasado el número de comunidades y culturas, sino porque ésas hablan con una voz cada vez más audible, independiente y decidida, exigiendo aceptación y reconocimiento de su valor y un lugar en la mesa de las naciones."

"... a mediados del siglo XX empieza el proceso de descolonización; dos terceras partes de la población mundial se hacen con el estatus -al menos nominalmente- de ciudadanos libres. A partir de ese momento, buscan sus raíces, resucitan sus culturas propias, culturas cuya importancia empiezan a subrayar con orgullo y de cuyo seno sacan fuerzas."

Y se detiene en factores que algunos de los factores que, como el nacionalismo o la religión, pueden canalizar esa identidad:

"El rasgo más peligroso del nacionalismo es que a él va indisolublemente unido el odio hacia el Otro. La dosis de ese odio puede variar, pero su concurrencia es segura"

"Lo que resulta característico para el mundo contemporáneo es una especie de renacimiento religioso (...) lo curioso es que en todas partes -e independientemente de qué religión se trate-, allí donde se produce una intensificación del celo religioso, esa intensificación reviste un carácter regresivo, conservador, fundamentalista."

"Raza, nacionalidad y religión. Busco en ellos un denominador común, ese algo que los une, y descubro qe todos llevan una gran carga de emoción, tan grande que e de vez en cuando mi Otro (en referencia a si mismo ante el Otro) es incapaz de dominarla."

Kapucinski ya adelantaba en 2004 la respuesta a algunas críticas a propuestas actuales:

"En una palabra, el choque de civilizaciones no es una invención moderan, pus ha a compañado a la humanidad a lo largo de toda su historia"

Y no tenía reparos al hablar sobre el falso discurso a favor de la democracia:

"La democracia se ha puesto de moda, a nadie se le pasa por la cabeza atacarla y menos aún denostarla; incluso los partidos más antidemocráticos llevan en su nombre el adjetivo democrático"

"La actual atmósfera por democrática, pues, favorece más que ningún otro factor la movilidad de la gente."

De la actual "fiebre migratoria" responsabiliza a:

"gran desarrollo de comunicaciones, transportes, etc." y a las "desigualdades ene l mundo cada vez más profundas, y sobre todo, la creciente conciencia de las mismas"

Y habla de la influencia que en la identidad tienen los cambios estructurales que hoy llamamos Globalización:

"como en otros ámbitos de la vida, también en éste las cosas empiezan a funcionar en unas estructuras semejantes a la red: cambiante y dinámica, desprovista de puntos de referencia: Aumenta en ella el número de personas que tienen problemas ala hora de definir su identidad, de delimitar su pertenencia a una sociedad o a una cultura"
Además de rescatar la historia para situar nuestra falta de memoria...

"Heródoto... anhela conocer a los Otros porque comprende que el hombre lo necesita para conocerse a sí mismo, pues no son sino Ellos ese espejo en el que nos reflejamos"

"... el encuentro con el Oro no es algo sencillo y automático, sino algo que necesita de una voluntad y un esfuerzo que no todo el mundo -y no siempre- está dispuesto a afrontar."

"El hecho de que durante siglos Europa enviase al encuentro de los Otros - y, por añadidura, nada menos que al primer encuentro- a sus representantes más abyectos proyectaría una triste sombra sobre nuestras relaciones mutuas, formaría nuestras -trilladas- opiniones acerca de los Otros, fijaría en nuestras mentes estereotipos, prejuicios y fobias que , bajo una forma u otra, ni siquiera hoy se han dejado de manifestar."

"... no debemos relegar al olvido el calamitoso balance de nuestras relaciones con los Otros, porque, al igual que una mala infancia deja huellas en toda la posterior vida de la persona, una mala memoria histórica influye en las ulteriores relaciones entre las sociedades"

6 comentarios:

Alicia dijo...

Genial, sublime este hombre con nombre de café...
Un beso..(terminé los exámenes...tengo días para leer lo que quiera!..)una buena reseña.
Pd- estás en Madrid?

Guillermo Pardo dijo...

"La cuerda de la humanidad". Hermosa metáfora. Hay que evitar que desafine, ajustarla, engrasarla, ennoblecerla... Saludos, compañero.

Jluis dijo...

Alicia, me alegro mucho de que lo hayas disfrutado y de que tengas mas tiempo que derrochar como solo tu sabes.

En Madrid estoy solo en el horario laboral. Adoro tanto esta ciudad que me permito odiarla y escapar de ella a la mínima... aunque siempre acabo volviendo.

Si Guillermo, la tensión de esa cuerda es la que sujeta algo tan frágil y delicado como es la dignidad.

Un abrzote a ambos.

Isaac González Toribio dijo...

Te respondo, estimado José Luis, con una entrada que acabo de introducir en mi blog: Un cordial saludo. Estoy seguro que saldrás bien del acoso al que está sometido el nombre de tu bitácora. "La xenofobia, como tantos otros males de la sociedad, nace del miedo, del miedo a la diversidad, a "lo otro". Y ese miedo hace que las personas se escondan detrás de los prejuicios, y las sociedades se armen de ejércitos y de artefactos para matar. Los seres libres, valientes se enfrentan a la vida desnudos, proegidos solo con una piel humilde, solidaria, libre y valiente. No hagamos el juego a los cobardes, sobre todo a los partidos políticos xenófobos, y, por tanto, cobardes".

June Fernández dijo...

Espléndido, como siempre. Me ha gustado especialmente la idea de consolidar nuestra propia identidad para no ver el resto como una amenaza. Es un poco como con la homofobia, ¿no?

Coincido con Guillermo en que me ha fascinado esa metáfora. Y Alicia, me has hecho sonreir: en la carrera nos mandaron leer varios libros de Kapuscinsky. Desde entonces, una compañera con un humor surrealista, cuando va a por café nos exclama: "¿Alguien quiere un Kapuscinsky?

JLuis, me gustaría que si tienes tiempo participaras en mi entrada sobre diversidad vs. multiculturalidad. Me interesa especialmente tu opinión.

Jluis dijo...

Gracias y bienvenido Isaac. Es cierto que la xenofobia bebe del miedo, y que se precisa valor para disfrutar de la diferencia.

June... es totalmente como la homofobia o como la violencia de género. Quién tiene claro quién es no tiene problemas en aceptar lo diferente, las críticas o los fracasos...

.. y gracias por tu invitación, voy de camino.

Un abrazote