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sábado, 12 de enero de 2008

Inmigración, refugio y la devaluada voz de la ONU

El poder de influencia de Naciones Unidas en materia de protección de las personas refugiadas o de los derechos de los/as trabajadores inmigrantes parece estar un tanto devaluado.

Esta semana Eslovenia aprobaba su legislación nacional en materia de Asilo y Refugio. Recién estrenada su presidencia de turno de la UE Eslovenia, ha pasado por alto las recomendaciones que le había realizado el ACNUR de cara a garantizar los derechos internacionales de quienes son perseguidos.

Amparándose en la lucha contra la inmigración irregular, de la que ha hecho una de las banderas que seguir durante su periodo al frente de la UE, el gobierno esloveno ha optado por eliminar aquellas garantías que permiten la solicitud de protección internacional, dificultando incluso la legislación europea relacionada.

Así pues la presidencia de turno de la UE obvia a un organismo de Naciones Unidas, algo que sería más llamativo sino fuese porque todo el resto de la Unión hace lo propio en cuanto a los instrumentos creados por la ONU en defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras migrantes.

Apenas hace un mes diversas organizaciones de ayuda al colectivo de personas inmigrantes en España solicitaban al Gobierno la ratificación de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de los Trabajadores Migratorios.

Ningún miembro de la UE, en realidad ninguno de los llamados del primer mundo, ha firmado este compromiso cuya lectura sorprende tanto por lo prudente de sus planteamientos como por no ser más que la puesta en papel de la aplicación a la personas inmigrantes de los tan manidos Derechos Humanos.

Unos Derechos Humanos que son los mismos que aquellos de los cuales la UE tantas veces se ha mostrado abanderada, pero que no acaba de asumir como propios si se le tocan el bolsillo o la identidad.

En todo caso, el garante de dichos Derechos parece estar en horas bajas. Las recomendaciones e iniciativas que realizan los diferentes organismos dependientes de la ONU tienden a caer en saco roto cuando se dirigen a los llamados países desarrollados.

Imagen bajo licencia CC: United Nations (http://www.flickr.com/photos/warsze/527168631/)

3 comentarios:

Guillermo Pardo dijo...

Hace tiempo que la ONU hace dejación de funciones en cuestiones fundamentales, como la que dices. Pero los demás países miran para otro lado porque son parte de la ONU y porque muchos tienen la obligación moral de barrer antes su casa. Un abrazo.

Martín Bolívar dijo...

Las Naciones (Des)Unidas sólo dan una imagen, sí, una imagen de presunta, sí, presunta, autoridad? moral contra la realidad de los misiles, las bombas nucleares, las bombas de raci(s)mo, el tráfico de armas y los imperios militares. Qué más podemos esperar de cuatro en el Consejo de ¿Seguridad? de las Naciones Unidas que deciden qué país atacar, es decir qué aldea de civiles borrar directamente del mapa. Y que hasta mienten, sin aportar pruebas, para declarar una guerra.

Jluis dijo...

Guillermo, Martín no os falta razón.

Un abrazo.