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lunes, 23 de julio de 2007

De inmigración, preocupaciones y dudas

En el barómetro de junio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) vuelvo a leer la posición que la inmigración ocupa en las preocupaciones de la población en España.

Hace ahora un año, "la inmigración" era la segunda fuente de mayor "preocupación", y este pasado ha descendido a la cuarta posición, por detrás del "terrorismo de ETA", el "paro" y "la vivienda". Precisamente es ésta la que ha ido escalando posiciones durante los últimos meses hasta desplazar a "la inmigración" a ese cuarto puesto.

En la linea del último año, al preguntar por los problemas que afectan personalmente a quien responde, el lugar ocupado por "la inmigración" desciende varias posiciones, ocupando entre el sexto y el octavo puesto.

Pues bien a mi, también en la línea del último año, más que respuestas el barómetro me aporta interrogantes.

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Entiendo que el fenómeno de la inmigración genere cierta incertidumbre, pero ¿se merece el lugar que ocupa, por delante de la "calidad del empleo", "la educación", el medioambiente, o la misma "clase política"?

Y ¿Cómo se ha de interpretar esta inquietud de la sociedad española?, ¿Cómo un miedo de futuro asociado a una posible etapa recesiva?,...

... y entonces ¿Por qué la preocupación no se centra en el futuro de la economía o en las pensiones y si en la inmigración?.

¿O bien ha de entenderse, como decía el otro día, desde el miedo a la pérdida de identidad?,...

... pero entonces ¿Por qué no preocupa el cambio de valores sociales (planteada en la encuesta como "crisis de los valores")?.

Y en todo caso, ¿a qué se debe que en los últimos seis meses la inquietud respecto de la inmigración haya perdido fuerza?.

Tengo la impresión de que la respuesta tiene mucho que ver con que durante los últimos meses la atención mediática y, fundamentalmente política, se ha desplazado a otros temas de "interés nacional", sacando a la inmigración de la pista central.

Sea como fuere este segundo plano seguro estará dando un cierto respiro a todas aquellas personas inmigrantes que deben haber recibido con asombro algunos de los resultados que la Encuesta del CIS nos ha dejado en el pasado.

Y, como una vez se coge carrerilla siempre es difícil parar, todo ésto me lleva a un último, pero angustioso interrogante: Aún sabiendo que mi voz es tan ligera como para que el viento se la lleve según sale de boca, ¿no debería callarme y dejar de abrir debate?... ¿Cómo era aquello de "vale mas no meneallo"?... no se.

Imagen (Sujeta a Licencia CC): http://www.flickr.com/photos/mallitch/164708446/

5 comentarios:

June Fernández dijo...

Como ex-encuestadora del Euskobarometro hasta hace bien poco, os aseguro que el 99% de las personas contesta topicazos a la pregunta de los tres temas que más le procupan. En esa época eran siempre vivienda, paro y terrorismo. La gente que contesta a una encuesta a regañadientes por hacer un favor a la encuestadora de turno no reflexiona lo más mínimo. Así es que el fenómeno agenda-setting al que te refieres es determinante.

Dicho ésto, decir que la inmigración preocupa no aporta absolutamente ninguna información. Como tú dices, que preocupa: ¿sus condiciones de vida precarias, las consecuencias sobre nuestra economía, que se mueran en pateras...? Elegir una respuesta u otra da un giro de 180º al tema. No es lo mismo una sociedad cuya principal preocupación es que la gente muera, sea explotada y viva sin derechos, lo que denota espíritu solidario y de justicia social, que una sociedad egoísta a la que sólo le preocupa que toquemos a menos VPO o que la inmigración provoque más delincuencia.

Desde luego que a mí siempre me ha alucinado la posición de la inmigración en esta pregunta del CIS, y más aún la del terrorismo. ¿Cómo es que nadie cita a la violencia machista, por la que fueron asesinadas al menos 60 mujeres en 2006, o la siniestralidad laboral, cuyas cifras son aún más alarmantes?

Yassin Al-Hussen dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dice June. No es lo mismo preocuparse por los inmigrantes en cuanto a su calidad de vida a precuparse porque los inmigrantes quiten el trabajo. He de decir también que este tipo de encuestas me aporta poco a la hora de valorar la conducta social, igual estoy equivocado pero me parece que el entrevistado siempre estará influenciado por lo que ocurrió este día o los días previos, también tengo una duda referente a si a la hora de preguntar por las preocupaciones hay una lista de la cual la persona preguntada tienen que elegir o cada uno suelta lo suyo...


Un saludo!!!

Guillermo Pardo dijo...

Coincido, básicamente, con las opiniones de June y de Yassin. Añadiría que el "problema" de la inmigración dejaría de serlo si, como dice José Luis, ni los medios de comunicación ni los políticos se ocupasen tan negativamente de ella y los jóvenes universitarios saliesen de las facultades con empleo. Pero aprecio algo más en relación con las encuestas, que comencé a percibir nítidamente desde que me llaman una vez al mes del Instituto Galego de Estatística para las encuestas coyunturales, y es que la pregunda del encuestador es clave para el resultado final, lo que nos lleva a pensar en la manipulación o el interés. Es muy probable que muchas personas respondan a una pregunta concreta después de escuchar las opciones que le ofrece el encuestador. Si te preguntan qué te preocupa más y a continuación te enumeran una cadena de supuestos (paro, homosexualidad, inmigración...) lo normal es que acabes decantándote por uno de ellos, incluso en el orden que te son planteados. De ellos se deducen varias preguntas: ¿qué criterios guían la elección de encuestadores?, ¿qué control se ejerce sobre sus cuestionarios y sobre ellos mismos?, ¿quién elige y por qué a los encuestados? A mí, por ejemplo, me llamaron de ese instituto y simplemente me preguntaron si me importaría atender una llamada mensual de apenas dos minutos de duración. Conclusión: demos a las encuestas el valor relativo que se han ganado. Saludos.

Jluis dijo...

Totalmente de acuerdo con vosotros. Las encuestas dan una información de la que no cabe sacar conclusiones muy determinantes... están sujetas a la agenda política y se dejan influir por cambios producidos de un mes a otro. Existe igualmente cierta tendenciosidad en sus planteamientos. Cierto

Pero aún así... creo que el lugar que al inmigración ocupa en ésta encuesta concreta, aceptando los límites que tiene, sigue siendo tan solo justificable desde argumentos gruesos que huyen del detalle y hablan de fantasmas, de estereotipos.

Y tal como plantea June, más acertadamente de lo que yo lo he hecho, dan mayor peso a esos espectros que a realidades tan cotidianas como dramáticas que parecen no preocupar.

June Fernández dijo...

En Euskadi es una pregunta abierta que además se hace la primera, o sea que le pillas al encuestado totalmente descolocado y responde lo primero que se le viene a la cabeza. Desde que trabajé en ello soy muy pero que muy escéptica con la validez de las encuestas. Y en el caso del conflicto vasco es aún peor. La gente piensa que el Euskobarómetro está manipulado por el PNV. No hace falta. Simplemente, los no nacionalistas no te contestan por miedo. Es así de triste.